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Se quedaban dormidos y llegaban tarde al trabajo; descubren que su gato les apagaba la alarma

Se quedaban dormidos y llegaban tarde al trabajo; descubren que su gato les apagaba la alarma

Sorprendidos porque no se despertaban a tiempo para llegar al trabajo, una pareja empezó a buscar la respuesta al misterio, ya que siempre dejaban la alarma puesta en su teléfono, pero por alguna extraña razón no la escuchaban en la mañana.

Luego de ponerse en el papel de investigadores, descubrieron que el motivo de que no sonara la alarma era uno muy peludo, ágil y llamado Joaquim; su gato.

Esto sucedió en Sao Paulo, Brasil, cuando la pareja dejó prendida la luz y estuvieron grabando, con lo que descubrieron que su felino se dormía en la recámara, pero apenas escucha que comienza a sonar la alarma, salta sobre el teléfono y la apaga.

Se sorprenden de Joaquim, quien con su pata peluda rasca en el teléfono para que deje de emitir sonido; como el gato salta en cuanto comienza a encenderse, a ellos no les da tiempo de escucharla y por eso no se despiertan temprano.

Los mininos son conocidos por tener hábitos extraños, aunque en este caso es comprensible, ya que si sus esclavos humanos se tienen que levantar temprano, él no tiene la culpa, así que apaga el molesto ruido para seguir durmiendo.

Seguro que llevaron este video a su jefe para demostrarle que su gato es el culpable de sus retrasos a la hora de llegada al trabajo. Esperemos que también él lo tome con humor y no les descuente el día.

BONUS:

El gato doméstico1​2​ (Felis silvestris catus), llamado popularmente gato, y de forma coloquial minino, michino​ michi, micho,​ mizo, miz,​ morroño​ o morrongo,​ entre otros nombres, es un mamífero carnívoro de la familia Felidae. Es una subespecie domesticada por la convivencia con el ser humano.

El nombre actual en muchas lenguas proviene del latín vulgar catus. Paradójicamente, catus aludía a los gatos salvajes, mientras que los gatos domésticos, en latín, eran llamados felis.

Como resultado de mutaciones genéticas, cruzamiento y selección artificial, hay numerosas razas. Algunas, como la raza Sphynx o la Peterbald están desprovistas de pelo; otras carecen de cola, como los gatos de la raza Manx, y algunas tienen coloraciones atípicas, como los llamados gatos azules.

El gato se comunica a través de vocalizaciones. Las más populares son su característico maullido y el ronroneo, pero puede aullar, gemir, gruñir y bufar.11​ Además, adopta poses o expresiones que informan, a sus congéneres, sus enemigos o sus cuidadores, de su ánimo o sus intenciones.

Junto con el perro, es el animal doméstico más popular, como mascota, como ayuda en la lucha contra roedores o ambas cosas.

Por su amplio abanico de presas potenciales, por su alta eficiencia como depredador, y por su elevado éxito reproductivo –especialmente si se suministra artificialmente alimento a las colonias sin tomar medidas adicionales para limitar su fertilidad– el gato doméstico está incluido en la lista 100 de las especies exóticas invasoras más dañinas del mundo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Existen varias formas para denominar a un grupo de animales. Son comunes los sustantivos colectivos: jauría (perros), piara (cerdos), bandada (aves) o cardumen (peces). Sin embargo, no existe una forma específica para denominar a un grupo de gatos en la nomenclatura zoológica del idioma español. Por defecto, se utiliza la palabra colonia de gatos. Un fenómeno similar se presenta con la denominación de su cría, específicamente en el período de inmadurez.

En general, a la cría se la denomina cachorro de gato o gatito.​ En el argot de las exposiciones felinas, suele denominarse pet a los cachorros más jóvenes que aún no han alcanzado la edad de por lo menos 6 meses para entrar a competir. En estos eventos también se habla de gatos neutros y gatos enteros, refiriéndose específicamente a su condición reproductiva, en donde a los primeros se les ha extirpado las gónadas respectivas y no podrán engendrar crías, mientras que los gatos enteros si podrán reproducirse.

Aquel cuyos ancestros se encuentran registrados formalmente es calificado como pedigrí. En términos estrictos, un purasangre es aquel que posee ancestros de la misma raza, mientras que en el caso de un pedigrí es esencial la existencia de un registro genealógico de sus ancestros, que pueden ser de distintas razas.

Credit: Wikipedia