Tener un trabajo es algo que todos, sin querer, búscanos, de acuerdo a muchos antropólogos, filósofos y psicólogos, el trabajo es el fruto de ver cómo transformamos el mundo. Es por eso que tener uno es un paso trascendental en la vida de cada ser humano.

Para Uche Anawake, encontrar un trabajo era algo, no solo necesario, sino urgente. Buscaba tener su primer trabajo como parte del crew de una avión y tras mucho buscar este trabajo soñado, decidió presentarse a una prueba de aptitudes de una aerolínea a la cual no fue convocada. Esta decisión le resultó correcta y terminó siendo contratada por la empresa.

Para entrar a un trabajo muchas veces la cuestión va más por las personas que conoces dentro que por tus mismas aptitudes. Incluso saliendo con honores y sobresalientes en la escuela. Sin embargo, la historia de Uche es sobre la perseverancia.

Este año la joven, proveniente de Nigeria, se graduó como tripulante de cabina en julio, no pasó ni un mes de su titulación cuando ya estaba ingresando a su primer trabajo.

«Después de graduarme de la escuela de aviación en julio y obtener mi licencia de tripulación de cabina, no tenía idea de cómo iba a conseguir un trabajo, no conocía a nadie en la industria que me diera una ventaja», publicó en su perfil de Linkedin.


Para conseguir una prueba de aptitudes en la empresa Dana Air, primero se pasa un primer filtro al enviar el CV. Uche no fue contactada, pero su amiga, Maryam Adeleke, sí lo fue. Triste, la joven hizo una decisión que cambiaría su vida.

Su amiga le dijo el día y la hora en que la prueba de aptitudes se realizaría, por lo cual Uche decidió presentarse igual aunque no haya sido convocada. Tras su intento fue contactada a los pocos días ¡Había sido contratada!

«Hice un acto de fe audaz y valiente, fui a una prueba de aptitud para la que no me invitaron, y el resto es historia. Dicen que cuando la oportunidad se encuentra con la preparación, el éxito es inevitable», comparte la nigeriana.


En su publicación, agradece a su amiga que le compartió el secreto y a la empresa por darle la oportunidad laboral con la que soñaba.

«Siempre estaré agradecida con Maryam Adeleke por ser una amiga increíble para mí, incluso cuando no tenía que serlo. También estoy muy agradecida con Dana Air por no usar prejuicios y sesgo para reclutar a su nueva tripulante, porque de otra manera no habría tenido la oportunidad», concluye.

¿Tú harías lo mismo? ¡Déjanos saber en los comentarios si te arriesgarías! Comparte esta nota con tus amigos para que conozcan esta historia de perseverancia.

Fuente: PQNA