Deja tu colchón como nuevo solo usando bicarbonato

El mercado está lleno de todo tipo de detergentes y limpiadores que pueden perjudicar nuestra salud. Pero en la cocina es fácil encontrar un remedio totalmente inofensivo y que puede hacer un milagro en tu hogar. Vídeo más adelante

Aquí te invitamos a descubrir algunas formas de usar el bicarbonato de sodio para evitar las costosas tintorerías.

Vídeo

Pasos a seguir

1. Limpia tu colchón
Esta manera de limpiar el colchón le quitará la suciedad: el sudor, las células de la piel muertas, el polvo y el mal olor.

Para empezar, aspira todo el colchón. Luego, usando un tamizador, distribuye de manera uniforme una caja de bicarbonato de sodio (si quieres, puedes agregar 10-15 gotas de algún aceite esencial) por toda su superficie. Deja el colchón reposar durante algunas horas, o mejor, durante todo el día. Luego aspira nuevamente para retirar todo el bicarbonato.

2. Para los muebles y tapetes
En un recipiente, mezcla 1 cda. de bicarbonato de sodio y detergente (opcional). Luego agrega 1 vaso de agua hervida tibia y 4-5 cdas. de vinagre blanco al 9%. La mezcla empezará a producir mucha espuma, por eso para su preparación usa un recipiente grande. Revuelve todo bien y vierte la mezcla en un atomizador.

Aspira tus tapetes, alfombras o muebles y pulveriza la solución por 5-10 segundos, luego retira el líquido con una esponja (de ser necesario, frota las áreas problemáticas). Repite hasta obtener el resultado deseado pero ten cuidado para que la mezcla no sea absorbida por la tela.

Importante: La solución de bicarbonato y vinagre se puede utilizar para cualquier tipo de telas, menos las naturales.

Ventajas del bicarbonato de sodio

Es económico.
No es nada tóxico.
Absorbe la suciedad y la humedad.
Sustituye muchos productos de limpieza.
Elimina los aromas desagradables.
Puede matar muchos microorganismos.

Otros usos del bicarbonato:

Contra el fuego. Uno de los usos más sorprendentes de este compuesto es su capacidad para extinguir pequeños incendios o llamaradas. Y recalcamos lo de pequeños, pues puede ser de gran ayuda en episodios puntuales que tienen lugar en la cocina o cualquier otro punto de tu hogar. Al parecer, cuando el bicarbonato de sodio se calienta, emite dióxido de carbono, lo que ayuda a apagar el fuego.

Adiós al mal olor. Es normal que el cuarto de baño a veces emane malos olores. Un remedio para mantenerlos a raya es desodorizar los desagües con media taza de bicarbonato mientras mantienes el grifo del agua caliente abierto. Este simple gesto puede eliminar los olores ácidos y, al mismo tiempo, limpiar las tuberías y asegurar un correcto drenaje de las mismas.

El mejor aliado en la limpieza. Los platos, las sartenes, el horno e incluso el microondas pueden lucir siempre relucientes gracias al bicarbonato de sodio. Ya sea combinado con tu detergente habitual, humedecido con agua o con ayuda de una esponja, esta sustancia tiene el poder de eliminar los alimentos endurecidos, los malos olores y el color propio del paso del tiempo.

¡También para los coches! ¿Sabías que el bicarbonato de sodio también sirve para neutralizar la corrosión de la batería de los automóviles? Solo debes hacer una pasta con tres partes de bicarbonato y una de agua y aplicarla con un paño húmedo sobre los terminales de la batería. Eso sí, debes tener cuidado de que estos estén desconectados y mantén siempre una distancia prudencial, pues contienen un ácido muy potente. Por otro lado, también puedes utilizarlo para limpiar los faros, las ventanas, las llantas o las alfombras del suelo, entre otros.

Para cuidar el jardín. El bicarbonato de sodio resulta de gran utilidad para evitar las enfermedades fúngicas en las plantas y eliminar las malas hierbas que normalmente crecen entre las baldosas del suelo. En especial el garranchuelo, que suele surgir en el césped, al que resta lustrosidad y roba su lugar en el jardín.

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