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Las mujeres que se quedan solteras por un largo tiempo terminan siendo las más felices

Lamentablemente en la actualidad son muchas las mujeres solteras que se lamentan de no tener parece. Según ellas, es una situación de sus vidas que las vuelve infelices, insatisfechas, aisladas y solitarias… Nosotros creemos que una mujer no debe considerar su vida amorosa como un criterio principal para su felicidad, aunque muchas veces parezca que la sociedad nos invita a pensar de esa manera.

Pero pongámonos serios: una mujer que permanece soltera no basa su felicidad y su éxito en su situación romántica. Porque la mujer que permanece soltera durante un largo periodo de tiempo no es necesariamente más infeliz, ni se siente sola ni miserable, ni desarrolla problemas emocionales.

Resumiendo: una mujer no necesita de una pareja para sentirse feliz y satisfecha, ella ya lo es con su propio ser.

Porque una mujer soltera desafía esos estereotipos sociales que aseguran que debe sentirse mal y menos digna al no tener una pareja romántica. Cuando la realidad es que son muchas las razones por las que una mujer decide quedarse sola por mucho tiempo.

Puede que no esté acostumbrada a ser la “novia” de alguien, y también puede que haya tenido experiencias desagradables que le hayan roto el corazón. Tal vez se dieron varias situaciones que nunca llegaron a crecer hasta convertirse en relaciones fuertes. O quizá deciden quedarse solas porque necesitan un descanso del mundo de las citas.

Pero no importa la razón por la que una mujer lleva soltera mucho tiempo, ella termina siendo la más feliz de todas, y he aquí el motivo:

Son felices porque comprenden perfectamente su soledad, y la dejan entrar en su vida como si se tratara de una buena amiga. Se sienten cómodas consigo mismas, y aunque tengan amigos se sienten bien yendo de compras sin compañía, o comiendo en su restaurante favorito solas.

Dormir sola no la hace sentir sola. Y han acogido tan bien su soltería que no les incomoda ir solas a una boda, de hecho, lo prefieren así. No se sienten tristes por no tener una pareja romántica con la que compartir experiencias, y disfrutan a lo grande de su propia compañía. ¿No es envidiable?

Pero sobre todo, son más felices porque tienen mucho tiempo para enfocarse en ellas mismas y en sus necesidades, sus metas y pasiones. Todo ese tiempo les permite descubrir lo que realmente quieren y desean.

También porque persiguen sus metas, sueños y pasiones en lugar de renunciar a ellos para apoyar a otra persona. En todo ese tiempo descubren qué es lo más importante para ellas, y de esta manera ordenan sus prioridades.

Terminan siendo las mujeres más felices porque conectan a un nivel más profundo con amigos, familiares y compañeros de trabajo. Se mantienen cerca y no rompen relaciones por una pareja romántica con la que desgraciadamente sabemos lo que suele suceder.

Así, estas mujeres abrazan su independencia, la acogen con cariño, la valoran. Son capaces de cuidar de sí mismas y ganarse la vida por sus propios méritos. Y en consecuencia, creen en ellas mismas.

Terminan siendo las más felices porque comprenden que una pareja romántica no necesita ser el centro de su mundo, y saben que no es lo único en lo que tienen que pensar. En lugar de dedicar su tiempo a perseguir hombres, lo aprovechan para perseguir las cosas que disfrutan, que les encantan y que las hacen crecer personal y profesionalmente.

No tienen miedo a esa idea de quedarse soltera para siempre o de nunca casarse porque están acostumbradas a la idea de una vida plena estando solas. No temen a disfrutar la vida de esta manera porque, para ellas, la soledad no solo no es aterradora sino que es inspiradora.

Y si encuentran a alguien con quien iniciar una relación, será alguien que no dude en alentarlas a seguir alcanzando sus metas, la felicidad y el éxito. Alguien que también es feliz consigo mismo y que ha encontrado satisfacción y éxito por su propia cuenta. Alguien inteligente y fuerte como ellas.

Será alguien que se sienta feliz de tener a su lado a una mujer con sus propios objetivos, planes, sueños y pasiones, y que tenga control sobre su vida.

Estas mujeres son más felices porque nunca renuncian a su independencia, fuerza e individualidad. Nunca abandonan sus metas, sueños y deseos.